Abogado de Madrid experto en delitos sexuales

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Abogado de Madrid experto en delitos sexuales

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Los abogados penalistas de Gasco Abogados cuentan con una gran experiencia en la defensa de hombres que han sido acusados de cometer un delito sexual.

Abogado en Madrid especialista en delitos sexuales

El Código Penal dice que los delitos sexuales se encuentran englobados en la categoría de delitos contra la libertad sexual. La ley protege la libertad de una persona para negarse a mantener prácticas sexuales con otra. Es decir, que un delito de tipo sexual es aquel que intenta mantener algún tipo de práctica sexual con otra persona, hombre o mujer, utilizando la coacción o la violencia.

Abogado Madrid delitos sexuales

Los delitos de tipo sexual no siempre son contra un tercero, por ejemplo el caso de la violación. Un delito de tipo sexual también se puede cometer contra un cónyuge, por ejemplo, obligando a éste a mantener relaciones sexuales por la fuerza.

También se considera delitos de tipo sexual aquellos que van contra la moral establecida, por ejemplo los actos de exhibición obscena o la corrupción de menores.

Las penas por los delitos de carácter sexual son muy severas y se han incrementado considerablemente en los últimos años.

Una reciente incorporación al Código Penal es el delito de acoso sexual utilizando el poder que da ser el superior jerárquico de alguien en el ámbito del trabajo.

Los delitos de tipo sexual incluyen también delitos cometidos a través de las nuevas tecnologías, como puede ser el child grooming o acercamiento a menores a través de las redes sociales con la intención de provocar algún acto de tipo sexual, como puede ser intentar convencer a menores para que les envíen fotografías desnudos.

En la última reforma del Código Penal se ha elevado la edad de consentimiento para mantener relaciones sexuales de los 13 a los 16 años. Es decir, que mantener relaciones sexuales con una persona menor de 16 años es siempre un delito, aunque el menor o la menor lo haga voluntariamente y sin necesidad de mediar coacción o engaño.

También se han incrementado sensiblemente las penas para delitos relacionados con la pornografía infantil. En concreto, las penas por los delitos sexuales incluyen una indemnización por los daños psíquicos que se producen al violentar a una persona para realizar algún tipo de acto sexual.

Los delitos de tipo sexual suponen algún tipo de dolo o ánimo lúbrico, es decir, que el delincuente actúa de modo voluntario con la intención de obtener aquello que desea utilizando la violencia, la coacción o el engaño. No es posible cometer un delito sexual por descuido.

También comete un delito de tipo sexual no sólo el autor material del acto, sino todas aquellas personas que ayuden a su realización o que no hagan nada por impedirlo. Por ejemplo, el caso de una madre que conoce los abusos sexuales de su pareja a una menor y no lo denuncie.

Si además del delito sexual, se comete un segundo delito, como puede ser el robo a la víctima, las penas se acumulan y el delincuente tendrá que pagar la pena correspondiente por cada uno de los delitos. Es decir, que el delito de robo sería un acto independiente, no se considera una parte de delito sexual.

Excepto en el caso de un menor, los delitos sexuales sólo se persiguen si existe una denuncia por parte de la víctima, es decir que la policía no los persigue de oficio.

Aunque la víctima perdone al delincuente, la responsabilidad por el delito no se extingue y el fiscal puede proseguir la acusación de oficio. Se puede dar el caso de que haya condena incluso en contra de la voluntad de la víctima, que ya lo ha perdonado.

Si el delito lo comete, por ejemplo, un padre o madre contra sus hijos o un maestro contra sus alumnos, el delito se considera más grave y las penas son mayores.

Ejemplos de delitos sexuales:

  • Tomar fotos o grabar debajo de las faldas de una mujer sin su permiso
  • Esconder una cámara oculta para grabar escenas íntimas
  • Utilizar un lenguaje degradante contra una mujer o bromas de carácter obsceno
  • Exhibicionismo en lugares públicos, sobre todo si es delante de menores
  • Voyeurismo o mirar escenas íntimas sin permiso de las víctimas
  • La violación
  • Tocamientos de tipo sexual (agresión)
  • Pedofilia o tráfico con escenas de sexo con menores
  • Stalking o seguimientos intimidatorios
  • Child grooming o intentos de acceder a menores a través de las redes con intención de corromper al menor o conseguir fotos de carácter erótico o pornográfico