Qué hacer en España si tu hijo menor de edad comete un delito

¿La policía ha detenido a tu hijo menor de edad por un delito y no sabes qué hacer? Pocas cosas hay en la vida más estresantes como recibir una llamada de la policía o guardia civil diciendo que han detenido a tu hijo por cometer un delito. En este artículo te explicamos lo que debes hacer en España si la policía detiene a tu hijo por cometer un delito.

Qué hacer si la Policía detiene a tu hijo

Lo primero, puede que tu hijo no sea un ángel.

A veces, los padres somos los menos indicados para juzgar a nuestros hijos, porque nos ciega el amor que sentimos por ellos y no somos conscientes de los actos que un adolescente puede llegar a cometer. A veces se meten en líos, muchas veces sin buscarlos.

Por ejemplo, los adolescentes suelen ir en grupo. Si tu hijo se encontraba entre el grupo de personas que han cometido un delito, es posible que también se vea también imputado con el resto del grupo, independientemente de cuál sea su participación en los hechos.

Los derechos del menor

Si la Policía detiene a tu hijo menor de edad, primero está obligada a informar al menor de forma clara y comprensible de la razón por la que se le ha detenido y los hechos que se le imputan.

Luego van a proceder a tomar sus huellas dactilares y su fotografía, lo que se conoce como la reseña policial.

A continuación, la Policía inscribirá en el registro la identidad del menor y los motivos de su detención. También tienen que indicar la situación física y mental del menor y la persona que se queda a su cargo mientras llegan los padres.

El menor detenido tiene los siguientes derechos:

  • Derecho a guardar silencio y a no contestar a las preguntas de la Policía
  • Derecho a no declararse culpable de los hechos que se le imputan
  • Derecho a designar un abogado (si no designa uno, se le asignará uno de oficio)
  • Derecho a solicitar asistencia jurídica gratuita si no puede pagar un abogado
  • Derecho a solicitar un intérprete si no habla español
  • Derecho a ser informado con palabras claras de los hechos que se le imputan y la razón por la que ha sido detenido
  • Derecho a que los padres estén presentes cuando se le informe de sus derechos y cuando se le tome declaración
  • Derecho a que sus padres sean informados inmediatamente de la detención y del lugar donde se encuentra detenido
  • Derecho a que la detención se realice de la forma que menos perjudique al menor
  • Derecho a la asistencia letrada durante la declaración
  • Derecho a reunirse en privado con su abogado antes y después de la declaración (antes de que se la entreguen para que la firme)
  • Derecho a que durante la declaración, junto con su abogado, también estén presentes los padres del menor. Si los padres no pueden estar presentes, un fiscal de menores (no el fiscal instructor) estará presente para velar por el bienestar del menor
  • Derecho a permanecer, durante la detención, en una instalaciones especiales para menores, separado de los adultos y a que las instalaciones sean seguras y adecuadas para menores
  • Derecho a recibir alimentación, vestimenta, artículos de higiene y a que se respete su intimidad
  • Derecho a recibir asistencia médica o psicológica
  • Derecho a ser puesto en libertad o a disposición del fiscal de menores que va a instruir la causa en menos de 24 horas (por lo tanto, la detención de un menor no puede durar más de 24 horas, en lugar de las 48 horas que puede estar detenido un adulto antes de ser puesto a disposición judicial)
  • Derecho a solicitar el procedimiento de Habeas Corpus si la Policía o la Guardia Civil ha violado alguno de sus derechos

Los derechos de los padres si detienen a su hijo

A continuación, la Policía tiene obligación de ponerse en comunicación con los padres y comunicarles la detención de su hijo. La Policía debe especificar dónde se encuentra detenido para que los padres puedan acudir en persona.

Como padre del menor, puedes tomar algunas decisiones en el caso en que el menor esté detenido. Por ejemplo, puedes buscar un abogado para que asista a tu hijo. No es necesario que le preguntes si le gusta el abogado que has elegido para él o ella. Elegir un abogado para que le defienda es la decisión de los padres y no es necesario que el menor dé su consentimiento para que le asista, como ocurre con los mayores.

Los padres también tienen derecho a estar presentes en la declaración de su hijo. Esto no quita que nombren a un abogado, que es quien debe asistir al menor. Es más, si los padres no nombran un abogado, la Policía solicitará que le envíen uno de oficio. Si los padres no pueden estar presentes durante la declaración ante la Policía, entonces el Fiscal de menores deberá estar presente en durante la misma. Nótese que este fiscal no es el mismo que va a instruir la causa.

Qué hacer antes de acudir a la comisaría

Lo que lo primero que deberías hacer en el caso en que la Policía detenga a tu hijo es buscar un buen abogado especialista en menores. Puede que estés enfadado por lo que ha hecho tu hijo, pero en estos momentos es importante que mantengas la calma y que lo apoyes mientras esté detenido. Ya habrá tiempo más adelante de aclarar las cosas.

¡Busca un abogado especialista en menores!

NO busques cualquier abogado, ya que muchos abogados, incluso abogados penalistas, carecen de experiencia con menores. Por ejemplo, ¿sabías que los menores de 14 años son inimputables?, ¿y que a los menores entre 14 y 18 años NO se les aplica el Código Penal, sino la conocida como Ley del Menor?


Gasco Abogados

Abogado de Madrid especialista en menores

Tfno. 913 642 363 – Tfno. urgencias 616 456 159

PRIMERA CONSULTA GRATUITA


Los abogados especializados en menores tienen una formación específica para realizar su trabajo. Se trata de unos cursos que imparte el Colegio de Abogados. No todos los abogados realizan estos cursos, por lo tanto, no todos los abogados están especializados para asistir a los menores.

Un abogado especialista en menores se va a asegurar de que la Policía respeta los derechos de tu hijo, no importa el delito por el que haya sido detenido. La ley es muy protectora con los menores y no permite que se les trate como adultos, algo que algunos Policías prefieren ignorar.

Si el abogado tiene experiencia en menores, puede que tu hijo salga de este desagradable asunto sin ni siquiera un antecedente penal. Por el contrario, si el abogado no tiene experiencia con menores, puede que tu hijo termine internado en un centro de menores y marcado de por vida.

Un buen abogado especialista en menores se va a entrevistar a solas con el menor y le ayudará a preparar su declaración ante los agentes de Policía.

Si no has designado un abogado, la Policía se pondrá en contacto con el Colegio de Abogados para que designen uno de oficio. El abogado tardará en llegar al menos un par de horas a la comisaría, así que tómatelo con paciencia.

En cualquier caso, es posible que permanezcas en comisaría cuatro o cinco horas hasta que le tomen declaración al menor, dado que las comisarías suelen estar colapsadas.

En algunos casos, la Policía puede contactar con los servicios sociales, por ejemplo, si considera que el menor está en situación de desamparo.

Qué deberías hacer al llegar a la comisaría donde está detenido tu hijo

Asegúrate de que tu hijo se encuentra en buen estado. En caso de que esté herido, asegúrate de que se ha avisado a un médico. Pregunta si tu hijo ha podido comer algo y si ha bebido agua para que no se deshidrate.

El menor debería estar separado de los adultos y en un lugar adecuado para atender sus necesidades. La Policía debería proporcionar al menor cuidados médicos, protección frente agresiones de otros detenidos y asistencia psicológica si se encuentra afectado mentalmente.

La detención tiene que durar lo mínimamente imprescindible para realizar los trámites, y en ningún caso tu hijo puede estar detenido más de 24 horas antes de pasar a disposición del Fiscal de menores.

A diferencia de los adultos, la persona que supervisa la instrucción de la causa no es un juez, sino que es el Fiscal especial de menores. En menos de 48 horas, el Fiscal tiene que decidir lo siguiente:

  • Si el menor debe ser puesto en libertad porque no hay pruebas de que sea el autor del delito que se le imputa.
  • Si procede archivar la causa contra el menor porque los hechos no son constitutivos de delito.
  • Si el menor debe ser puesto a disposición del Juez de menores para ser juzgado por el delito que supuestamente ha cometido.

Si consideras que la Policía no ha respetado los derechos de tu hijo o que lo tienen retenido más de lo legalmente establecido (24 horas), puedes decirle que solicite un procedimiento de Habeas Corpus.

Según el procedimiento de Habeas Corpus, la Policía informará al Fiscal de menores, que tiene que poner al menor a disposición del juez de instrucción en menos de 24 horas o bien ponerlo libertad inmediatamente.

Antes de decir a tu hijo que solicite el Habeas Corpus, es mejor que consultes con tu abogado por si realmente hay motivos y si es el procedimiento más oportuno para el caso de tu hijo.

La declaración del menor

La Policía tomará declaración al menor. La declaración debe hacerse en presencia de los padres y del abogado del menor. Es muy importante que tu abogado tenga tiempo para entrevistarse en privado con el menor antes de la declaración y que la declaración del menor no se lleve a cabo sin la presencia de su abogado.

La entrevista en privado con el menor es la oportunidad para preguntar cómo se encuentra y si necesita algo. El abogado seguramente le preguntará si le han informado de los hechos de los que se le acusa, ya que la ley obliga a informar al menor de la razón por la que se encuentra detenido.

Durante la declaración, comprueba que tu hijo se encuentra bien, que no ha sido golpeado y que no está en estado de shock. Comprueba también si ha bebido alcohol o si ha consumido algún tipo de droga. Si crees que tu hijo no está en condiciones de declarar en estos momentos, pide que se retrase la declaración hasta que se encuentre mejor y o solicita atención médica y psicológica si lo crees necesario.

Qué ocurre tras la declaración del menor

Nada más llegar a comisaría, la Policía le tomará las huellas digitales del menor y una fotografía para la reseña policial. Puede que también le tomen una muestra de ADN, para lo cuál necesitan tu consentimiento.

Tras la declaración, el menor puede ser puesto en libertad, quizás bajo fianza o bien imputado de algún delito.

Si lo ponen en libertad, asegúrate de que la Policía le devuelve sus efectos personales y que no falta nada. Pide una copia de todos los papeles que firmes.

Si consideras que se han violado los derechos de tu hijo durante la detención, pregunta a tu abogado sobre la posibilidad de poner una denuncia contra la Policía por abuso de poder.

Los padres responden de los daños ocasionados por el menor

La ley establece que los padres son responsables solidarios de los daños y perjuicios ocasionados por el menor. Es decir, que salvo el caso muy raro de que tu hijo tenga dinero para pagar los daños causados, serán los padres los que tendrán que pagar una compensación a las personas que tu hijo haya causado algún daño.

El hecho de ser un buen padre y educar bien a tu hijo no te exime de tener que pagar los daños que haya causado el menor con sus actos, si bien el juez puede establecer que los padres no tengan que pagar la totalidad de los daños.

Para que el juez no te haga pagar la totalidad de los daños, tendrás que demostrar que has intentado que tu hijo se porte bien y que no cometa ningún delito. Esto incluye demostrar que le has vigilado y que no le dejas hacer lo que quiera o salir de casa a cualquier hora y con cualquiera. Pero aún así, la reducción en el pago de los daños que aplican los jueces está en torno al 20%.

Otros consejos para el caso en que tu hijo haya sido detenido

Aquí tienes algunos consejos más, que deberías seguir para el caso en que tu hijo esté detenido en comisaría o cuartel de la Guardia Civil.

La Policía no está de tu parte

No importa lo que digan, la Policía no está allí para ayudarte. Su trabajo se limita a investigar los hechos cuando se comete un delito y a encontrar al culpable, nada más.

El respeto y los buenos modales te pueden llevar muy lejos

Compórtarte con educación ante los agentes que han detenido a tu hijo y no los insultes si no quieres terminar detenido tú también.

Mantén la calma y no te adelantes a los acontecimientos. Antes de perder la cabeza y los nervios, espera a que el abogado de tu hijo pueda ver qué es lo que la Policía tiene en contra suya y la razón por la que ha sido detenido.

No juegues a ser abogado

Deja que sea el abogado de tu hijo el que decida la estrategia de defensa, no intentes decirle lo que tiene que hacer y jugar a ser tú el abogado.

Muchas veces, los padres, con la mejor intención, perjudican a sus hijos, por ejemplo, diciéndoles que cooperen en todo momento con la Policía, que digan siempre la verdad y que confiesen si han hecho algo malo.

Si haces eso, puede que tu hijo se sienta culpable por haber hecho algo malo y que siga tu consejo, confesando su culpabilidad a la Policía incluso antes de que haya podido hablar con su abogado, que quizás le aconseje esperar al día siguiente para hablar, cuando esté delante del juez y el abogado pueda ver de qué se le acusa.

Lo mejor es mantenerse al margen del caso y dejar que sea tu abogado el que decida lo que es mejor para tu hijo en esos momentos.

Quién es el responsable de instruir la causa

Si la Policía detiene a tu hijo por un presunto delito, en 24 horas lo tiene que poner a disposición del fiscal, no del juez, como a los mayores.

El fiscal es el responsable de valorar si hay indicios de que tu hijo ha cometido los hechos que se le imputan y si los hechos son constitutivos de delito.

Si el fiscal piensa que los hechos son constitutivos de delito, pedirá a la Policía que reúna las pruebas y que haga averiguaciones para comprobar si los hechos se han producido realmente y ver quién es el culpable.

Una vez reunidas las pruebas, el fiscal pondrá a tu hijo a disposición del juez, que es el encargado de valorar las pruebas y condenar a tu hijo si considera que es culpable de los hechos que se le imputan.

El juez determinará la condena y también la cantidad que tienen que pagar los padres en concepto de responsabilidad civil.

El fiscal tiene 48 horas para decidir si el caso se archiva o se pone al menor a disposición de un juez de menores, que es el que tiene que dictaminar si el menor es culpable de los hechos que se le imputan. El fiscal de menores no puede sentenciar a un menor, sólo puede instruir la causa, es decir, puede decidir si hay indicios de culpabilidad en el menor y se debe continuar con el procedimiento, o bien la denuncia debe ser archivada y el menor puesto en libertad. Como he dicho, el fiscal tiene que hacer esto en menos de 48 horas.

Qué penas puede imponer el juez a los menores

Los jueces de menores tienen cinco días para dictar sentencia. El juez puede imponer una gran variedad de penas a los menores que hayan cometido algún acto delictivo. Aquí tienes un listado de las principales penas a las que podría ser condenado tu hijo:

Pena de internamiento

En casos graves el juez podría condenar a tu hijo a una pena de internamiento, no confundir con una pena de reclusión. El internamiento se haría en un centro especial de menores.

El personal de estos centros de menores son educadores, no son guardias de prisión, e intentan que el menor estudie y deje de cometer delitos.

El internamiento puede ser de varios tipos:

  • Internamiento en régimen cerrado: El menor pasa todo el día dentro del centro, incluido su tiempo de ocio.
  • Internamiento en régimen semiabierto: El menor reside en el centro pero sale para atender a alguna escuela, para trabajar o para realizar actividades relacionadas con el ocio.
  • Internamiento en régimen abierto: El menor acude a una escuela como cualquier otro chico y tan sólo regresa al centro a una hora determinada para dormir.
  • Internamiento terapéutico: Si el menor sufre algún tipo de trastorno y requiere algún tipo de tratamiento especializado, normalmente porque sufre de alguna enfermedad mental o porque es adicto al alcohol o las drogas, entonces el juez le podrían internar en un centro hasta que se recupere o deje de consumir. Una vez que el menor está recuperado, el juez le puede mandar a un centro de menores para que termine de cumplir la pena que le ha impuesto.
  • Internamiento de fin de semana: El menor residirá en su residencia habitual durante la semana pero el viernes por la tarde tendrá que ingresar en un centro de menores hasta el domingo, con el fin de mantenerlo alejado de ciertos entornos durante su tiempo libre.
  • Obligación de asistir a un centro de día: El menor residirá en su domicilio, pero tendrá obligación de acudir a unos centros especializados unas horas al día. En estos centros el menor realizará actividades educativas y formativas orientadas a que no cometa más actos delictivos y a que no se junte con cierta gente.
  • Obligación de acudir a un centro médico a recibir tratamiento: Esta medida se aplica en el caso en que el menor sea adicto a las drogas. En el centro médico recibirá un tratamiento ambulatorio de deshabituación. Si rechaza el tratamiento o no lo sigue con regularidad, el juez puede ordenar el internamiento del menor para obligarlo.

Pena de libertad vigilada

A partir de cierto momento, la pena de internamiento se sustituye por una pena de libertad vigilada.

Una pena de libertad vigilada significa que el menor puede hacer su vida normal, pero está bajo la supervisión de un educador designado por la Administración, en concreto, el educador…

  • Se asegura de que el menor asiste todos los días a la escuela o al trabajo, según corresponda.
  • Se entrevista periódicamente con el menor para evaluar su progresión.
  • Comprueba que el menor asiste a las actividades socio-educativas previstas y que, si es toxicómano, sigue el tratamiento de desintoxicación impuesto por el juez.
  • Se asegura de que el menor acude todas las noches a dormir a su domicilio habitual.

La pena de libertad vigilada es de 6 meses para delitos leves y de hasta 2 años para el resto de delitos.

Pena de convivencia con una familia de acogida

Si el juez considera que el entorno familiar del menor está perjudicando su educación, por ejemplo, si los dos padres son toxicómanos, puede determinar que salga del entorno familiar y que viva con una familia de acogida de forma temporal.

Las familias de acogida se seleccionan cuidadosamente para que tengan un efecto beneficioso sobre la educación de los menores. El menor no puede elegir la familia de acogida con la que va a convivir.

Pena de prestación se servicios en beneficio de la comunidad

En caso de delitos leves, el juez puede imponer como pena que el menor realice algún tipo de prestación en beneficio de la comunidad. Se trata de actividades no retribuidas, por ejemplo, ayudar en centros de asistencia a personas en situación de precariedad.

Pena de realización de tareas socio-educativas

En ciertos casos, el menor tiene que realizar algunas actividades encaminadas a integrarse en la sociedad, como asistir a talleres de socialización.

Una simple amonestación

El juez puede reprender al menor por lo que ha hecho, quizás amenazando con penas más severas si vuelve a hacerlo.

Privación del permiso de conducir ciclomotores

Si el menor ha cometido un delito conduciendo un ciclomotor, por ejemplo, el típico «tirón» desde una moto, el juez puede quitarle el permiso de ciclomotores y prohibirle conducir una moto.

Cuándo prescribe el delito de un menor

Los actos delictivos de los menores prescriben al año si se trata de un delito leve, por ejemplo un delito de lesiones leves o un hurto, a los tres años cuando se trata de un delito grave, por ejemplo, un robo con violencia, y a los cinco años cuando se trata de un delito muy grave, como un asesinato.