Qué hacer si te acusan por error de un delito en España

¿Te acusan por error de un delito? ¿Te han puesto una denuncia falsa? Las leyes españolas están pensadas para meter en la cárcel a los malos y proteger a los buenos. Pero, a veces, alguien que no ha hecho nada termina siendo acusado de un delito. En ese momento, tienes un serio problema. Si no tomas las medidas adecuadas, puedes terminar con tus huesos en la cárcel.

Acusado de un delito por error

Qué hacer si te acusan por error de un delito que no has cometido

Nadie está libre de ser acusado de un delito por error, ya sea de un delito leve o de un delito grave. Por ejemplo, puede ocurrir que que entres en una tienda y el propietario te acuse por error de llevarte algo sin pagar. Si se trata de algo valioso, si su valor supera los 400€, entonces puede que te acusen de un delito de hurto que se castiga con hasta un año y medio de prisión.

Peor aún, si alguien te acusa por error de haber violado a una mujer, puedes terminar en la cárcel un mínimo de 12 años. Si te acusan por error de haber matado a alguien, puedes terminar en la cárcel durante un mínimo de 20 años.

Cualquier acusación criminal, aunque sea un error, puede tener serias consecuencias si no consigues demostrar que se trata de un error y que tu no has cometido ningún delito.

El hecho de haber sido condenado previamente, deja un antecedente penal que te va a marcar de por vida y te va a impedir conseguir muchos trabajos. Se calcula que entre el 3% y el 5% de los presos son inocentes del delito por el que han sido condenados.

Eso supone que aproximadamente 2.500 personas inocentes ingresan cada año en prisión. Si no quieres formar parte de esta estadística, deberías seguir los siguientes consejos. Tus acciones inmediatamente a la acusación pueden suponer la diferencia entre quedar libre o acabar en la cárcel. Aquí tienes una serie de consejos si te acusan por error de haber cometido un delito:

Lo primero, busca un buen abogado

Esto debería ser lo primero que hagas. Por desgracia, mucha gente inocente acusada por error se saltan este paso porque creen que serán capaces de demostrar su inocencia durante la investigación policial.

Está bien confiar en la imparcialidad de los jueces, pero es más seguro reconocer que el sistema judicial tiene sus fallos. Quizás alguien ha fabricado pruebas que te acusan, o puede que el fiscal te haga parecer culpable durante el juicio, aunque no lo seas.

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Hay quien piensa que porque tengas abogado, los jueces pensarán que eres culpable. De hecho, ocurre al contrario, que si tienes un abogado desde el primer momento en que la policía te acusa por error de haber cometido un delito, es más probable que puedas demostrar tu inocencia. Si no haces nada para desacreditar las pruebas que aporta la policía para demostrar tu culpabilidad, es mucho más probable que te condenen.

Según la Constitución, toda persona es inocente hasta que no se demuestre lo contrario. Sin embargo, si no cuentas con un buen abogado que te ayude a desmontar la versión de la policía, puede que finalmente demuestren tu culpabilidad.

No declares en comisaría, es tu derecho

Seguramente, lo primero que te va a decir tu abogado es que te acojas a tu derecho a no declarar, así que más vale que lo vayas poniendo en práctica desde ya. Si la policía te acusa por error de haber cometido un delito, no cedas a la tentación de explicar a la policía las razones por las que no has podido cometer el delito de que te acusan. Lo mejor es decir, o voy a decir nada si mi abogado no está presente.

No pienses que el hecho de acogerse a tu derecho a no declarar en comisaría te hace parecer culpable y que la mejor manera de demostrar tu inocencia es explicar todo a la policía. Puede que sea verdad que no has hecho nada, pero puede ocurrir también que sin buscarlo te has metido en un lío, y declarando en comisaría tan sólo vas a empeorar las cosas. Tu abogado es el único capacitado para valorar si tu participación en los hechos de que se te acusa suponen, por ejemplo, un caso de colaboración necesaria, de encubrimiento, o de causa mayor. Si no te lo aconseja tu abogado, lo mejor es permanecer callado y no responder a las preguntas de la policía. Es la única opción que, al menos, te asegura que no vas a empeorar las cosas. No te preocupes, que tendrás tu oportunidad para dar tu versión de los hechos cuando estés delante del juez. El hecho de no haber declarado en comisaría no te hace parecer culpable a sus ojos, pero si dices algo que pueda perjudicarte, luego es muy difícil desdecirse, ya que no resulta creíble.

Además, todo el mundo está tan nervioso cuando le detiene la policía, especialmente si eres inocente, que es muy posible que al contar tu versión de los hechos olvides algunos detalles, que quizás recuerdes cuando estés delante del juez. El hecho de que la versión que has dado a la policía no coincida exactamente con la que das delante del juez puede parecer que estabas ocultando cosas, o que te has inventado algo, aunque en realidad sea tan sólo un fallo de memoria debido a los nervios. Por eso es mejor acogerse a tu derecho a no declarar delante de la policía.

Es mucho mejor explicar tu versión de los hechos a tu abogado durante la reunión en privado a la que tienes derecho. Tu abogado es quien puede valorar si realmente no tienes nada que ver con aquello de lo que se te acusa y todo se trata de un error, o si tu participación en los hechos, por pequeña que sea, pudiera ser constitutiva de delito. Buscar un buen abogado y seguir sus consejos es la mejor manera de demostrar tu inocencia.

Pide que te muestren la orden de registro

Muchas veces, la mejor manera de demostrar tu inocencia es solicitar una prueba de ADN o pedir que registren tu vivienda. Si en el registro no encuentran pruebas de tu culpabilidad, queda demostrada tu inocencia. Sin embargo, hay veces que durante el registro de la vivienda aparecen pruebas que te incriminan. Puede parecer extraño, que no hay que descartar la posibilidad de que alguien haya fabricado las pruebas y las haya puesto en tu casa para implicarte.

Además, puede que la policía encuentre pruebas que, a primera vista, parecen no estar relacionadas con el delito, pero que durante el juicio se utilicen en tu contra. Por ejemplo, si se comete un crimen en tu restaurante favorito y la policía encuentra servilletas o cajas de fósforos de ese establecimiento en tu casa, puede ser un indicio de que tienes algo que ver con el crimen.

Eso no significa que estabas allí cuando se cometió el crimen, pero da una mala impresión. La ley te permite negarte a que la policía registre tu casa sin una orden de registro firmada por un juez. Es frecuente que los jueces nieguen a la policía la orden de registro si consideran que no hay indicios suficientes que justifiquen la entrada en tu domicilio (el domicilio tiene una protección especial en nuestra Constitución).

Busca pruebas y testigos

A veces, es posible conseguir pruebas de tu inocencia. Después de una acusación, especialmente si es un error, y antes de que la policía registre tu vivienda, es necesario reunir las pruebas que demuestren tu inocencia y entregarlas a tu abogado. Sobre todo, no dejes que caigan en manos de la policía, que podría utilizarlas en tu contra.

Si tienes contacto con alguien que podría testificar sobre tu inocencia, pregunta a esa persona que te acompañe para hablar con tu abogado.

Mientras estás buscando pruebas de tu inocencia puede que encuentres algo que te perjudica. No lo destruyas ni lo ocultes, porque estas cosas al final terminan saliendo a la luz. Destruir u ocultar pruebas te dejan en muy mal lugar y hace que parezcas culpable a los ojos del juez.

Si encuentras algo que te perjudica, habla primero con tu abogado, que te aconsejará sobre la mejor manera de tratar el tema y te ayudará a trazar una estrategia de defensa legar para demostrar tu inocencia a pesar de las pruebas en tu contra.

Aléjate de la persona que te acusa

Es fácil caer en la tentación de encararte con la persona que te acusa por error de haber cometido un delito, especialmente si es alguien conocido. Puede que pienses que lo vas a convencer con buenas palabras para que no declare en tu contra, pero la verdad es que raramente merece la pena por el riesgo que supone hacer eso.

Cualquier conversación que tengas con la víctima o con la persona que te acusa muy probablemente va a empeorar las cosas. Puede que durante el encuentro digas algo que te incrimine o que suene como una amenaza, por lo que tu intento de arreglar las cosas se interpretaría como una coacción para que la otra persona retire la denuncia o para que declare a tu favor, algo que te perjudicaría enormemente.

Si tienes algo que decir a la víctima o a la persona que te acusa, es mejor que hables con tu abogado y que éste contacte con el abogado de la otra parte o con el juez para hacérselo saber o para que lo tenga en cuenta.

Defiende siempre tu inocencia

Si te acusan por error de cometer un delito, lo normal es que se pueda demostrar fácilmente tu inocencia y cualquier abogado puede conseguir que se archive la causa y que te vayas a casa sin ni siquiera un antecedente penal.

Sin embargo, a veces las cosas se tuercen y muchas personas que han sido acusadas por error de un delito tienen que ir a juicio para demostrar su inocencia. Ante esta posibilidad, hay abogados que prefieren llegar a un acuerdo con fiscalía antes de entrar a juicio para que reduzca el grado de la acusación y el juez te condene por un delito menor.

Pero un buen abogado no se asusta fácilmente e irá a juicio para demostrar tu inocencia delante del juez. Una vez que el juez te haya declarado inocente de todos los cargos, tu abogado puede demandar a la persona que te ha acusado por error para reclamar una indemnización por difamación.

La indemnización debería compensar los gastos que has tenido que hacer frente para defenderte de la falsa acusación así como el sufrimiento y la carga emocional que supone verse acusado de algo que no has hecho y ante la posibilidad de entrar en la cárcel siendo completamente inocente.