Qué hacer si te detienen por incumplir una orden de alejamiento

¿Te han detenido por incumplir una orden de alejamiento? ¿No sabes qué hacer si te detienen por quebrantamiento de una orden de alejamiento? En este artículos te explicamos lo que debes hacer si te detienen por el quebrantamiento de una orden de alejamiento.

detenido por quebrantamiento de una orden de alejamiento

Lo primero que debes hacer si te acusan de incumplir una orden de alejamiento (delito de quebrantamiento de condena) es buscar un abogado. Pero no cometas el error de contratar al primer abogado que encuentres, ni a un familiar o un amigo por el hecho de que sean licenciados en derecho.

Una acusación de un delito de quebrantamiento de una orden de alejamiento es un delito grave que lleva aparejada una pena de cárcel, por lo que deberías buscar una abogado que sea experto en la defensa de hombres que han sido acusados de incumplir una orden de alejamiento.


Gasco Abogados

Abogado de Madrid especialista en la defensa de hombres acusados de quebrantamiento de una orden de alejamiento

C/ Bravo Murillo, 377 (Madrid)

Tfno. 913 642 363 – Tfno. urgencias 616 456 159

PRIMERA CONSULTA GRATUITA


Qué es una orden de alejamiento

Una orden de alejamiento es una medida de protección. La medida consiste en la prohibición de acercarse o comunicarse con una persona, normalmente una víctima de violencia de género.

La orden de protección no es una medida que dicta de oficio un juez, sino que es necesario que se lo solicite la víctima. Es decir, que se trata de una medida que el juez dicta a instancia de parte.

El juez puede dictar una orden de alejamiento como medida cautelar tras una denuncia por violencia de género, o bien como parte de una condena por violencia de género.

  • Medida cautelar: El juez puede decretar una orden de alejamiento antes de que seas declarado culpable de violencia de género. Esta orden se dicta en la primera comparecencia, normalmente al día siguiente de la detención.
  • Parte de la sentencia: El juez puede imponer un alejamiento como parte de la sentencia que te condena por violencia de género. Se trata de una pena adicional a la pena de prisión o a la multa. La duración en el tiempo suele ser limitada. El tiempo transcurrido durante la instrucción se descuenta del tiempo que establece la condena.

Por qué razones puede un juez impone una orden de alejamiento

El juez puede poner una orden de alejamiento si se dan tres requisitos:

  • Que tu ex ponga una denuncia por violencia de género: Para que se dicte una orden de alejamiento, previamente debe haber una denuncia por violencia de género.
  • Que la víctima solicite el alejamiento del supuesto agresor: Ya hemos dicho que el juez no actúa de oficio, sino que pone una orden de alejamiento a petición del abogado de la víctima.
  • Que el juez entienda que existe un riesgo para la víctima: Para que el juez imponga una medida de alejamiento, debe entender que hay algún riesgo para la víctima. En un proceso por violencia de género se invierte la carga de la prueba. Es decir, que el relato de los hechos por parte de la víctima, que declara que ha sido víctima de violencia de género, puede ser suficiente para que el juez dicte una medida cautelar de alejamiento, siempre que el juez dé veracidad a dichas declaraciones, claro.

Qué supone para ti una orden de alejamiento

Una orden de alejamiento supone lo siguiente:

  • La prohibición de aproximarse a menos de una determinada distancia de la víctima.
  • La prohibición de acercarse al domicilio donde resida la víctima o a su lugar de trabajo.
  • La prohibición de comunicarse con la víctima por cualquier medio, ya sea un medio informático o telemático, por ejemplo un correo electrónico o un mensaje de Whatsapp, por escrito (incluido una nota manuscrita o una carta enviada por correo ordinario), de forma verbal (incluido una llamada de teléfono) o incluso visual, por ejemplo, dejarse ver por las redes sociales que frecuenta tu ex.

Cuál es la distancia de alejamiento habitual

La distancia habitual de una orden de alejamiento son 500 metros. Esto significa que no puedes acercarte a menos de 500 metros de donde se encuentre tu ex en ese momento.

También significa que no te puedes acercar a menos de 500 metros del la residencia habitual de tu ex, esté o no ella en casa, o de su lugar de trabajo, esté o no ella trabajando en ese momento.

¿Tengo que irme de mi casa por una orden de alejamiento?

Si vives con tu pareja y el juez te impone una orden de alejamiento por una denuncia de violencia de género, lo primera consecuencia es que tienes que abandonar tu residencia habitual e irte a vivir a otro sitio que esté como mínimo a la distancia mínima establecida en la medida de protección.

En ningún caso el juez va a obligar a tu ex a abandonar la residencia para poder mantener la distancia exigida, incluso aunque tú seas el único propietario de la vivienda y no haya hijos en común. En estos casos, una orden de alejamiento puede obligarte a alquilar un apartamento o irte a vivir con tus padres.

Si la víctima decide, por razones de seguridad, irse a vivir a una casa de acogida, donde la seguridad suele ser mayor, entonces podrías seguir residiendo en tu domicilio habitual, siempre que se encuentre a más distancia de la establecida por el juez en la orden de alejamiento.

Suspensión del régimen de visitas tras una orden de alejamiento

Mientras dura la orden de alejamiento, queda en suspenso el régimen de visitas. Los contactos con los hijos, normalmente se realizan a través de un punto de encuentro, donde la madre deja a los hijos antes de que llegue el padre y un tercero se los entrega durante el tiempo que dure la visita.

Cuánto tiempo dura una orden de alejamiento

La orden de alejamiento no es indefinida, sino que tiene una duración determinada en el tiempo. Si el juez dicta la orden como medida cautelar, como máximo, una orden de alejamiento dura hasta que se celebre el juicio y desaparece tras éste. Sin embargo, como parte de la sentencia, el juez puede sentenciar al culpable de violencia de género a no acercarse a la víctima.

La mayoría de las órdenes de alejamiento se suelen imponer como medida cautelar a partir de una denuncia por violencia de género. En este caso, la orden de alejamiento dura hasta que haya una sentencia.

En la sentencia, el juez puede añadir a la pena una medida de alejamiento. La duración de dicha orden de alejamiento depende de la severidad del delito cometido.

Si el delito de violencia de género es leve, la duración de la orden de alejamiento suele tener una duración de 6 meses.

Si el delito es grave, la orden de alejamiento suele durar un año.

En casos más graves, la orden de alejamiento puede durar hasta 5 años, y en casos extremos, la orden de alejamiento puede durar hasta 10 años.

Cuándo se produce un delito de quebrantamiento

Para que exista un delito de quebrantamiento de una orden dictada por un juez, el fiscal debe probar lo siguiente:

  • Que había una orden de alejamiento en vigor dictada por un juez. No es posible incumplir una orden que no existe. Esto puede parecer obvio, pero estamos hablando de que la orden exista en términos legales. Por cierto, la carga de probar que la orden se ha dictado legalmente y tiene plena vigencia recae en la acusación, no es algo que se presupone.
  • Que tienes noticia de dicha orden de alejamiento y que esta se te comunicó en el debido tiempo y forma. Por ejemplo, si la orden existe, pero no se te ha comunicado en la debida forma, es como si no existiera. Nuevamente, la carga de probar que la orden de alejamiento se te ha comunicado en tiempo y forma recae sobre la acusación. En los tribunales españoles, la comunicación de que el juez ha dictado una orden de alejamiento se suele hacer a través de tu abogado. Pero si tu abogado alega que ha perdido todo contacto contigo y que no sabe dónde te encuentras, entonces el juez encargará a la policía que hagan averiguaciones sobre tu paradero y que te entreguen una copia de la citada orden.
  • Que de forma intencionada has violado los términos de la orden de alejamiento. Hay muchos casos en los que se pude incumplir de forma no intencionada una orden de alejamiento. El caso más frecuente es un encuentro fortuito que tú no has buscado y que, además, has evitado en la medida de lo posible. En este caso ningún juez te podría condenar por un delito de quebrantamiento.

Incumplir una orden de alejamiento de un juez es algo serio, por lo que debes ser cuidadoso con no tener ningún tipo de contacto con tu ex pareja a partir del momento en que el juez dicta dicha medida cautelar.

Contactar con tu ex pareja si tienes una orden de alejamiento, por ejemplo, enviar un whatsapp a tu ex pareja, supone que te van a acusar de un delito de quebrantamiento de condena por el incumplimiento de la orden de alejamiento que ha impuesto el juez como medida cautelar a instancia de tu pareja.

Qué pena lleva aparejada el incumplimiento de una orden de alejamiento

El incumplimiento de una orden de alejamiento es muy similar al incumplimiento de una medida de libertad vigilada. El delito de quebrantamiento de esta medida judicial lleva aparejado una pena mínima de entre seis meses de cárcel y una pena máxima de un año de prisión.

Cómo puedes comunicarte con tu ex si tienes una orden de alejamiento

Si tienes algo importante que comunicar a tu ex, no caigas en la tentación de llamarla o enviar un correo electrónico. Puede que pienses que si lo escribes de forma educada no supone un delito, pero esto no es así. Una vez que un juez ha dictado una orden de alejamiento, no puedes comunicarte con tu ex directamente por ningún medio, ya sea para amenazarla (esto es obvio) ni para pedirla un favor o pedirle que vuelva contigo.

Si necesitas decir algo a tu ex, llama lo primero a tu abogado. Dile lo que quieres decirle a tu ex y pídelo que se lo haga saber a ella a través de su abogado.

Tu abogado se lo comunicará al abogado de tu ex de la mejor manera posible. En el caso en que quieras solicitar algo y tu ex no te haga caso, entonces será tu abogado el que lo solicite a través del juzgado. No recurras nunca a hablar tú directamente ni con tu ex ni con el abogado de tu ex.

¿Me pueden detener por un encuentro fortuito con mi ex si tengo una orden de alejamiento?

Si te encuentras por casualidad con tu ex en un lugar público, debes abandonar el local inmediatamente. Por ejemplo, si estás cenando en un restaurante y, de repente, entra tu ex, de la que tienes una orden de alejamiento, debes pedir la cuenta y marcharte inmediatamente.

Si estás comprando en el supermercado y a doblar un pasillo aparece tu ex, debes abandonar el carro allí mismo y salir del supermercado inmediatamente, si no quieres incumplir la orden de alejamiento que ha impuesto el juez y ser juzgado por un delito de quebrantamiento de la orden de alejamiento.

Si tu ex llama a la policía porque estás incumpliendo la orden de alejamiento, busca testigos que demuestren que has abandonado el lugar lo más rápido posible. Lo mejor es activar la grabadora del teléfono móvil para que se vea claramente que has abandonado el lugar sin dilación y que no te has parado ha hablar con tu ex.

¿Qué pasa si mi pareja me pide que vuelva o que me reúna con ella y tengo una orden de alejamiento?

No es tan raro que después de un incidente de violencia de género, después de que tu ex haya puesto una denuncia en comisaría y haya pedido una orden de alejamiento, se arrepienta y te pida que vuelvas a casa. La mente humana es así de complicada.

Esto sería un grave error por tu parte. Primero, porque vivir junto con tu pareja con una orden de alejamiento es un delito de quebrantamiento. No importa que sea tu pareja la que te lo haya pedido.

Segundo, es casi seguro que te van a pillar, porque la policía hace visitas periódicas a las víctimas de violencia de género para asegurarse de que están bien. Estas visitas se pueden hacer a cualquier hora, incluso por la noche, por lo que pueden descubrir que estás allí in fraganti.

Si la policía detecta que estás en casa a pesar de que tienes una orden de alejamiento, te van a detener inmediatamente por un posible delito de quebrantamiento, no importa lo que diga tu ex, aunque les diga que ya no se siente en peligro y que ha sido idea suya que vuelvas.

Si tu ex quiere que vuelvas a casa, primero tiene que ir al juzgado y solicitar al juez que se levante la orden de alejamiento. Si el juez entiende que en estos momentos no hay ningún peligro, lo normal es que levante la prohibición. A partir de ese momento, podrías volver a tu casa sin cometer un delito de quebrantamiento.

Sin embargo, no es buena idea regresar con alguien que ya te ha puesto una denuncia por violencia de género, aunque se haya levantado la orden de alejamiento. Cualquier pequeño incidente que ocurra entre los dos te va a llevar de nuevo detenido a comisaría acusado de un nuevo delito de violencia de género.

A veces ocurre que tu ex te pide reunirse contigo en algún sitio, ya sea con intención de arreglar la relación o de tratar algún tema relacionado con el divorcio o con la custodia de los niños. Puede ser un lugar público, quizás una cafetería, donde probablemente sienta que se minimiza el riesgo de agresividad por tu parte.

Pero el hecho de que sea tu ex quien te pida que te reúnas con ella en algún sitio, no te exonera de cumplir la orden de alejamiento. Si accedes a sus pretensiones y aparece la policía, te van a imputar un delito de quebrantamiento.

Si logras probar en juicio que ha sido tu ex quien ha organizado el encuentro y te ha convencido para que acudas, a pesar de haber solicitado previamente una orden de alejamiento y saber de su existencia, en algunos casos, aunque no siempre, el juez le podría imputar por coautora, cooperadora o inductora. Pero eso no te libra a ti de una condena segura por quebrantamiento.

Cómo vigila la policía si se cumple una orden de alejamiento

Después de cada denuncia por violencia de género, la policía introduce unos datos en un programa informático que hace una valoración del riesgo para la víctima. El programa asigna un nivel de riesgo para cada caso, que varía entre 1 para el riesgo más bajo y 4 prar un riesgo extremo.

Si el riesgo para la víctima es bajo (nivel 1), la policía facilita un número de teléfono de contacto para que llame en caso de urgencia y realizan llamadas periódicas para comprobar que todo va bien.

Si el riesgo para la víctima es medio (nivel 2), la policía utiliza un sistema de teleasistencia que consiste en la entrega de un teléfono de control y asigna un agente para que haga contactos frecuentes con la víctima para comprobar que no incumples las orden de alejamiento.

Si el riesgo para la víctima es alto (nivel 3), la policía realiza un control aleatorio de los movimientos del agresor y controla esporádicamente a las personas con las que se vea. Si la víctima quiere, puede trasladarse a un centro de acogida, donde estará más protegida.

En algunos casos, se coloca al agresor una pulsera telemática que controla en todo momento si se está cumpliendo la orden de alejamiento. Inutilizar este dispositivo se considera un delito en sí mismo y está penado con una multa de 6 a 12 meses.

Si el riesgo para la víctima es extremo (nivel 4), se controlan todos los movimientos del agresor y se asigna una protección permanente para la víctima. La policía también controla los centros escolares donde asisten los hijos de la pareja.

La defensa legal en un delito de quebrantamiento

Tu abogado es la persona más indicada para diseñar la estrategia de defensa legal para tu caso. Hay varias posibles líneas de defensa que podría elegir. Aquí tienes las más importantes:

La orden no era acorde a derecho

Puede darse el caso que un juez dictara una orden de alejamiento en base a una evidencia que, a la postre, se ha demostrado falsa y se ha comprobado que las pruebas de la violencia de género fueron fabricadas para obtener algún tipo de beneficio. En ese caso, la orden de alejamiento puede ser declarada nula de pleno derecho.

Algo que se considera nulo de pleno derecho es como si nunca hubiera existido. Por lo tanto, no habría un delito de quebrantamiento si una instancia superior decreta que la orden de alejamiento no tiene ningún fundamento y, por lo tanto, es nula de pleno derecho.

Tú no has violado ninguna orden de alejamiento

Pongamos que Juan tiene una orden de alejamiento de María, su ex. Supongamos que María se levanta un día y ve que alguien ha roto los cristales de su coche o que alguien ha pinchado las ruedas. María piensa que ha sido Juan quien, mientras ella dormía, ha venido a causar los daños de su vehículo. Por lo tanto, presenta una denuncia en comisaría contra Juan por quebrantamiento de una orden de alejamiento. Este tipo de situación se da con cierta frecuencia en divorcios complicados donde se ha generado mucha hostilidad entre las partes

La primera línea de defensa legal ante una acusación por incumplir una orden de alejamiento es alegar que no hay pruebas de que hayas cometido el delito de que se te acusa. En este caso, la prueba de la acusación se basaría tan sólo en conjeturas de la víctima, que no tienen valor probatorio.

Como en nuestro sistema legal el acusado goza de presunción de inocencia y la carga de la prueba recae sobre la acusación, al no haber pruebas del hecho, es muy probable que el juez decida no condenarte por un delito de quebrantamiento, aunque este realmente se haya producido (eso sólo lo sabrías tú).

Pero cada vez hay más dispositivos electrónicos que informan de tu ubicación en cada momento, lo cual puede ser algo bueno si tu ex te acusa falsamente de incumplir la orden de alejamiento, pero puede ser algo malo si de verdad has cometido un delito de quebrantamiento.

Tu ex y los testigos de la acusación mienten

Tu abogado puede intentar desacreditar el testimonio de tu ex, o el de los testigos que aporte la acusación, buscando alguna contradicción en su declaración o demostrando que tienen algún interés espurio para declarar contra ti, por ejemplo, si el testigo es el nuevo novio de tu ex, un pariente, una amiga íntima o una persona cuya enemistad hacia ti es pública y conocida.

No es tan extraño que haya falsos testimonios en casos de quebrantamiento de una orden de alejamiento, ya que, en la mayoría de los casos de violencia de género del marido a su esposa, también está en juego la custodia de los hijos y el reparto de los bienes del matrimonio después del divorcio. Incluso de han dado casos de falso testimonio de una víctima para conseguir algún tipo de beneficio que otorga la administración a las víctimas de la violencia de género, por ejemplo la legalización de una mujer que se encuentra en situación de inmigración irregular.

Tú no has violado la orden de forma intencionada

Otra línea de defensa que puede intentar tu abogado es poner las cosas en contexto y demostrar que había circunstancias que te forzaron a incumplir con la orden de alejamiento. El quebrantamiento de una orden de alejamiento de manera intencionada no puede ser un motivo de delito. Dependiendo de las razones que te obligaron a violar la orden de alejamiento, el juez puede declararte no culpable del delito de quebrantamiento y quedarías exonerado.

Por estás parado en una gasolinera repostando combustible y, por casualidad, tu ex pasa a menos de metros con su vehículo, puede que el dispositivo electrónico alerte a la policía de que se ha producido un quebrantamiento. Sin embargo, si no estabas siguiendo a tu ex y el encuentro ha sido totalmente fortuito, no se te puede acusar de haber quebrantado la orden de alejamiento.

Este tipo de circunstancias se dan con frecuencia cuando la víctima y el supuesto agresor viven los dos en un pueblo o en una pequeña ciudad de provincias. Si no te es posible mudarte a otra localidad, quizás por razones de trabajo, se puede dar este tipo de circunstancias con cierta frecuencia.

La orden no estaba en vigor en el momento de los hechos

Otra línea de defensa que puede intentar tu abogado es intentar demostrar que la orden de alejamiento no se te comunicó en el debido tiempo y forma y, que la orden no estaba en vigor en el momento de los hechos y, por lo tanto, no hubo ningún quebrantamiento.

No sabías que tenías una orden de alejamiento

Si no tienes conocimiento de que el juez ha dictado una orden de alejamiento, entonces no es posible que el quebrantamiento haya sido intencionado, por lo tanto, no habría delito.

La razón más frecuente por la que no sepas que hay una orden de alejamiento es porque la orden todavía no se te ha comunicado o no se ha hecho en el debido tiempo y forma.

Supongamos que el juez ha dictado una orden de alejamiento sin una vista previa, quizás porque estabas en paradero desconocido. Mientras que la policía no te notifique dicha orden, tú no te tienes que dar por enterado. Si todavía no se te ha notificado, entonces nadie te puede acusar de haber violado una orden que desconocías que existía.

Resulta imposible cumplir la orden de alejamiento

Hay circunstancias que pueden hacer inviable que exista una distancia entre tú y tu ex. Por ejemplo, si se da el caso que te has mudado a casa de tus padres, que, por ejemplo, viven en el mismo edificio o al otro lado de la calle, y nadie te alquila otro sitio donde vivir porque te encuentras en situación de desempleo y no tienes recursos.

En este caso, el cumplimiento de una orden de alejamiento te obligaría a vivir en la calle. Tu abogado puede alegar la imposibilidad de cumplir la orden dictada y pedir que se revisen los términos de dicha orden, por ejemplo, solicitando que se reduzca la distancia mínima a la que debes permanecer alejado de tu ex.

La negociación con fiscalía

Si hay pruebas de que has incumplido una orden de alejamiento, quizás la mejor defensa es llegar a un acuerdo con la fiscalía. La negociación del acuerdo requiere de un abogado que sea experto en el delito de quebrantamiento de condena, ya que cada caso es único y las condiciones particulares del tuyo deberían ser evaluadas por un buen profesional para determinar si conviene ir a juicio o intentar negociar un acuerdo.

No ocultes información a tu abogado sobre cómo se produjeron los hechos. Lo peor que le puede pasar a tu línea de defensa es que aparezca de improviso durante el juicio algo que tu abogado desconocía. Tu abogado es tu mejor aliado en un caso de quebrantamiento de una orden de alejamiento, así que facilita su labor ofreciendo toda la información que puedes, incluso aquello que a tus ojos parezca irrelevante. Deja que sea tu abogado quien juzgue la importancia de los hechos.